Acerca de embriones humanos y la investigación con células madre: Una apelación a una ciencia y una política pública éticamente responsables

Recientes avances científicos en la investigación con células madre han aportado un enfoque fresco con relación a la dignidad y la condición del embrión humano. Estos avances han propiciado una decisión del Departamento de Servicios de Salud y Humanos (HHS) y los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de financiar la investigación con células madre que depende de la destrucción de embriones humanos.1 Además, la Comisión Nacional Asesora sobre Bioética (NBAC) está pidiendo una modificación de la prohibición actual de la investigación con embriones humanos con financiación federal a fin de permitir la financiación federal directa para el cultivo destructivo de células madre a partir de embriones humanos.2 Estos acontecimientos requieren que los temas legales, éticos y científicos asociados con esta investigación sean tratados y articulados críticamente. Nuestra consideración cuidadosa de estos temas lleva a la conclusión de que la investigación con células madre que requiere la destrucción de embriones humanos es cuestionable a partir de fundamentos legales, éticos y científicos. Además, la destrucción de la vida embrionaria humana es innecesaria para el progreso médico, ya que existen y siguen desarrollándose métodos alternativos para obtener células madre humanas y para reparar y regenerar tejidos humanos.3

La investigación con células madre embrionarias humanas viola la ley y la política existentes

En noviembre de 1998 dos equipos independientes de científicos de EE.UU. informaron que habían logrado aislar y cultivar células madre obtenidas de embriones y fetos humanos.4 Las células madre son las células de las que se originan los 210 diferentes tipos de tejido del cuerpo humano.5 Dado que muchas enfermedades resultan de la muerte o la disfunción de un único tipo de célula, los científicos creen que la introducción de células saludables de este tipo en un paciente podría restablecer una función perdida o comprometida. Ahora que las células madre embrionarias humanas pueden ser aisladas y multiplicadas en el laboratorio, algunos científicos creen que pueden estar al alcance tratamientos para una diversidad de enfermedades como la diabetes, la enfermedad del corazón, la enfermedad de Alzheimer y la enfermedad de Parkinson.6 Si bien de ninguna forma cuestionamos el hecho de que la capacidad de tratar o curar a personas que están sufriendo es un gran bien, también reconocemos que no todos los métodos de lograr un bien deseado son moralmente o legalmente justificables. Si no fuera así, las prácticas médicamente aceptadas y legalmente requeridas de consentimiento informado y de buscar no hacer ningún daño al paciente podrían ser ignoradas cada vez que parezca posible lograr un "bien mayor".7

Uno de los grandes rasgos distintivos de la ley estadounidense ha sido su solícita protección de la vida de los individuos, especialmente los vulnerables.8 La tradicional protección de la vida humana y de los derechos humanos de nuestra nación deriva de una afirmación de la dignidad esencial de cada ser humano.9 Asimismo, la estructura internacional de la ley de derechos humanos –uno de los grandes logros del mundo moderno– está fundada en la convicción de que, cuando la dignidad de un ser humano es atacada, todos nosotros somos amenazados. El deber de proteger la vida humana se refleja específicamente en las leyes contra el homicidio de cada uno de los 50 estados.10 Además, la ley federal y las leyes de muchos estados protegen específicamente los vulnerables embriones humanos de la experimentación dañina.11 Sin embargo, en recientes experimentados publicitados, se han cosechado células madre de embriones humanos de formas que destruyen los embriones.12

A pesar de una prohibición del Congreso existente de la investigación financiada federalmente con embriones humanos,13 el Departamento de Servicios de Salud y Humanos (HHS) determinó, el 15 de enero de 1999, que el gobierno puede financiar la investigación con células madre embrionarias humanas.14 La fundamentación expresada detrás de esta decisión es que las células madre no son embriones (lo cual, en sí mismo, puede ser un punto debatible), y que la investigación usando células madre obtenidas destruyendo embriones humanos puede ser divorciado de la destrucción misma.15 Sin embargo, aun NBAC niega esta última afirmación, como es evidente según la siguiente afirmación en su Informe Preliminar sobre la Investigación con Células Madre del 6 de mayo de 1999:

Si bien los investigadores que usan tejido fetal no son responsables de la muerte del feto, los investigadores que usan células madre derivadas de los embriones estarán implicados típicamente en la destrucción del embrión. Esto es cierto sea que los investigadores participen o no en la derivación de células madre embrionarias. En tanto y en cuanto los embriones son destruidos como parte del esfuerzo de investigación, los investigadores que usan células madre embrionarias (y quienes los financian) serán cómplices de la muerte de los embriones.16

Si se acepta la fundamentación deficiente de HHS, los investigadores financiados federalmente pronto podrán experimentar con células madres obtenidas mediante la destrucción de seres humanos embrionarios, siempre que el acto de destrucción mismo no reciba fondos federales.17 Sin embargo, el lenguaje mismo usado en la prohibición existente prohíbe el uso de fondos federales para apoyar "la investigación en la que un embrión o embriones humanos son destruidos, descartados o sometidos conscientemente al riesgo de lesión o muerte…"18 Obviamente, la intención del Congreso aquí no fue meramente prohibir el uso de fondos federales para la destrucción de embriones, sino prohibir el uso de dichos fondos para la investigación que dependa de cualquier forma de dicha destrucción. Por lo tanto, la opinión de HHS de que la investigación con células madre embrionarias puede recibir financiamiento federal viola claramente tanto el lenguaje como la intención detrás de la ley existente.19 El Congreso y los tribunales deberían garantizar que la ley sea interpretada e implementada correctamente para prohibir el financiamiento federal para la investigación que daña, destruye o depende de la destrucción de embriones humanos.

Es importante reconocer también que la investigación que involucra embriones humanos fuera del útero, como los embriones producidos en el laboratorio mediante fertilización in vitro (FIV) o clonación, nunca ha recibido financiamiento federal. Inicialmente, esto fue debido a una reglamentación federal de 1975 que impedía el financiamiento del gobierno de experimentos con FIV a menos que dichos experimentos fueran considerados aceptables por una Junta Asesora de Ética.20 La primera junta asesora no logró un consenso en la cuestión,21 y ninguna administración optó por designar una nueva junta. Luego de que esta reglamentación fuera rescindida por el Congreso en 1993,22 el Panel de Investigación sobre el Embrión Humano recomendó a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) que ciertos tipos de experimentos dañinos no terapéuticos que usan embriones humanos reciban financiamiento federal.23 Sin embargo, estas recomendaciones fueron rechazadas en parte por el presidente Clinton24 y luego rechazados por completo por el Congreso.25

Además, es instructivo notar que la ley existente que permite a los investigadores usar tejido fetal obtenido de abortos electivos exige que los abortos sean realizados para razones que no tengan ninguna relación con los objetivos de investigación.26 Esta ley, por lo tanto, prohíbe a HHS promover la destrucción de la vida humana en nombre del progreso médico; sin embargo, el progreso médico es, precisamente, la motivación y la justificación que se ofrece para la destrucción de la vida humana que ocurre cuando se obtienen células madre de embriones humanos.27

La ley actual en contra del financiamiento de la investigación en la que embriones humanos son dañados y destruidos refleja normas legales y éticas nacionales e internacionales muy arraigadas contra el uso indebido de cualquier ser humano para propósitos de investigación. Desde 1975, esas normas se han aplicado a niños no nacidos en cada etapa de su desarrollo en el útero, y desde 1995 han sido aplicadas al embrión humano fuera del útero también.28 La ley existente sobre la investigación embrionaria humana es un reflejo de principios aceptados universalmente que rigen experimentos con sujetos humanos –principios reflejados en el Código de Nuremberg, la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial, la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y muchas otras declaraciones. Como consecuencia, los miembros de la especie humana que no pueden dar su consentimiento informado para la investigación no deben ser sujetos de un experimento a menos que puedan beneficiarse personalmente de él o el experimento no implica ningún riesgo significativo de dañarlos. Sólo sosteniendo estos principios de la investigación evitamos tratar a las personas como cosas, como meros medios para obtener conocimiento o beneficios para otros.

Puede llamarles la atención a algunos que la protección legal de seres humanos embrionarios pueda coexistir con la legalización del aborto de la Corte Suprema de EE.UU. en 1973.29 HSin embargo, la Corte Suprema nunca ha impedido al gobierno proteger la vida prenatal fuera del contexto del aborto,30 y la opinión pública también parece estar todavía más opuesta al financiamiento público de la experimentación con embriones que al financiamiento del aborto.31 Las leyes de varios estados –incluyendo Luisiana, Maine, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Pennsylvania, Rhode Island y Utah-protegen específicamente a los seres humanos embrionarios fuera del útero. La mayoría de estas disposiciones prohíben los experimentos con embriones fuera del útero.32 Nosotros creemos que las protecciones legalmente reconocidas anteriores contra ataques a la dignidad humana deben ser extendidas a todos los seres humanos, independientemente del género, raza, religión, salud, incapacidad o edad. En consecuencia, el embrión humano no debe ser sometido a la destrucción intencional aun cuando la motivación alegada sea ayudar a otros. Por lo tanto, sólo en base a fundamentos legales existentes, la investigación que usa células madre derivadas de la destrucción de embriones humanos precoces está proscrito.

La investigación con células madre embrionarias humanas no es ética

La decisión de HHS y las recomendaciones de NBAC de financiar federalmente la investigación que involucra la destrucción de embriones humanos sería profundamente perturbadora aun cuando esta investigación pudiera producir un gran beneficio científico y médico. La perspectiva de experimentos patrocinados por el gobierno para manipular y destruir embriones humanos debería quitarnos el sueño. Que algunos individuos sean destruidos en nombre de la ciencia médica constituye una amenaza para todos nosotros. Recientes afirmaciones que dicen que la investigación con células madre embrionarias humanas es demasiado prometedora como para ser frenada o prohibida destacan la clase de utopianismo y arrogancia desmedida que podría cegarnos a la verdad de lo que estamos haciendo y el daño que podríamos causar a nosotros y a otros. Los embriones humanos no son meros tejidos biológicos o racimos de células; son los seres humanos más minúsculos.33 En consecuencia, tenemos una responsabilidad moral de no dañarlos deliberadamente.

Hay un consenso científico internacional ahora que reconoce que los embriones humanos son biológicamente seres humanos que comienzan en la fertilización y reconoce la continuidad del crecimiento y desarrollo humano desde la etapa de una única célula en adelante.34  En la década de 1970 y de 1980, algunos "embriólogos de ranas y ratones" se referían al embrión humano en las primeras dos semanas del desarrollo como "preembrión", y afirmaban que merecía menos respeto que los embriones en etapas posteriores del desarrollo.35  Sin embargo, algunos libros de texto sobre embriología ahora se refieren abiertamente al término "preembrión" como un término científicamente inválido e "impreciso" que ha sido "descartado", y otros libros que alguna vez usaron el término lo han eliminado silenciosamente de nuevas ediciones .36 Tanto el Panel de Investigación sobre el Embrión Humano37 como la Comisión Nacional Asesora sobre Bioética38  Bioética38 han rechazado también el término, describiendo al embrión humano desde sus etapa más precoces como un organismo vivo y una "forma de vida humana en desarrollo".39  La afirmación de que el embrión humano precoz se convierte en un ser humano solo luego de 14 días de implantación en el útero es, por lo tanto, un mito científico. Finalmente, la histórica y muy respetada declaración del Coloquio Ramsey de 1995 sobre la investigación con embriones reconoce que:

El [embrión] es humano; no se convertirá en otro tipo de animal. Todo ser que es humano es un ser humano. Si se objeta que a los cinco o quince días el embrión no se parece a un ser humano, debe señalarse que esto es precisamente cómo es –y como fuimos cada uno de nosotros– a los cinco o quince días de desarrollo.40

Por lo tanto, el término "preembrión", con todo lo que implica, es científicamente inválido.

El último siglo y medio ha sido empañado por numerosas atrocidades contra seres humanos vulnerables en nombre del progreso y el beneficio médico. En el siglo XIX, se compraban y vendían seres humanos vulnerables en el mercado del pueblo, y eran criados como si fueran animales.41 En este siglo, los vulnerables fueron ejecutados despiadadamente y sometidos a una experimentación humillante en Dachau y Auschwitz.42 A mediados de siglo, los vulnerables eran sujetos de los experimentos de radiación de su propio gobierno sin su conocimiento o consentimiento.43 Asimismo, afroamericanos vulnerables de Tuskegee, Alabama, fueron victimizados como sujetos de un proyecto de investigación patrocinado por el gobierno para estudiar los efectos de la sífilis.44 44 Actualmente somos testigos del burdo abuso de pacientes mentales usados como sujetos en la investigación puramente experimental.45 Estos experimentos han sido y son impulsados por un craso espíritu utilitario que resulta en la creación de una "subclase" de seres humanos, que permite que los derechos de pocos sean sacrificados en aras del beneficio potencial de muchos. Estas acciones indescriptiblemente crueles e inherentemente malas contra seres humanos han producido la promulgación de leyes y políticas que exigen la protección de derechos y libertades humanos, incluyendo el derecho de ser protegido de la tiranía de la búsqueda del progreso científico. Las dolorosas lecciones del pasado deberían habernos enseñado que los seres humanos no deben ser reclutados para la investigación sin su permiso, independientemente de la justificación alegada, especialmente cuando esa investigación significa perder su salud o su vida. Aun cuando la muerte del individuo se considere inminente de otro modo, igualmente no tenemos permiso para participar en experimentación letal, así como no podemos hacer experimentos con prisioneros que esperan ser ejecutados ni cosechar sus órganos sin su consentimiento.

Somos conscientes de que varios premios Nobel avalan la investigación con células madres embrionarias porque podría ofrecer un gran bien a los que están sufriendo.46 Si bien reconocemos que el deseo de sanar a las personas ciertamente es una meta elogiable, y entendemos que muchos han invertido su vida en lograr esta meta, también reconocemos que simplemente no somos libres para seguir buenas metas a través de medios no éticos. Entre todos los seres humanos, los embriones son los más indefensos contra el abuso. Una política que promueve el uso y la destrucción de embriones humanos repetiría los fracasos del pasado. La destrucción intencional de algunos seres humanos para el supuesto bien de otros seres humanos está mal. Por lo tanto, en base a fundamentos éticos solo, la investigación que usa células madre obtenidas mediante la destrucción de embriones humanos está proscrita éticamente.

La investigación con células madre embrionarias humanas es científicamente cuestionable

Es inherente al uso de fondos federales para la investigación con células madre embrionarias humanas la distinción entre células madre y embriones. HHS ha afirmado que los fondos federales podrán ser usados para apoyar la investigación con células madre embrionarias humanas porque las células madre no son embriones. Una declaración emitida por la Oficina de Asesoramiento Legal de HHS con relación a esta decisión afirma que "la prohibición estatutaria del uso de fondos [del gobierno] … para la investigación con embriones humanos no se aplicaría a la investigación que usa células madre humanas pluripotentes, porque dichas células no son un embrión humano según la definición estatutaria. [Además, porque] las células madre pluripotentes no tienen la capacidad de desarrollarse en un ser humano, [ellas] no pueden ser consideradas embriones humanos consistentemente con la comprensión habitualmente aceptada o científica de ese término".47

Es importante señalar que los materiales usados en un experimento, así como los métodos de experimentación, son considerados parte de la investigación científica. Cuando se publica un estudio científico, la primera parte del artículo detalla los métodos y materiales usados para llevar a cabo la investigación. La evaluación ética y científica de un experimento tiene en cuenta tanto los métodos como los materiales usados en el proceso de investigación. Por lo tanto, el origen de las células madre obtenidas para la investigación es una consideración pertinente, tanto científicamente como éticamente.

La investigación con células madre embrionarias humanas es cuestionable porque dicha investigación requiere la destrucción previa de embriones humanos;48 sin embargo, la afirmación de HHS de que las células madre no son ni pueden convertirse en embriones podría estar en sí misma sujeta a disputa. Hay alguna evidencia que sugiere que las células madre cultivadas en el laboratorio pueden tener una tendencia de reagruparse y formar un conjunto de células capaces de comenzar a desarrollarse como embrión. En 1993, científicos canadienses informaron que produjeron exitosamente un ratón que nació vivo a partir de un conjunto de células madre de un ratón. Si bien es cierto que estas células madre tuvieron que ser envueltas en células del tipo de la placenta a fin de implantarlas en un ratón femenino, parece ser que al menos se ha arrojado alguna duda en cuanto a la afirmación de que un conjunto de células madre no es embrionario por naturaleza.49 Si las células madre embrionarias realmente poseen la capacidad de formar o convertirse en un embrión humano (sin ningún proceso de activación que afecte la transformación de la célula en un embrión humano), la investigación sobre dichas células madre podría involucrar de por sí la creación y/o destrucción de la vida humana, y por lo tanto ciertamente caería bajo la prohibición existente de la investigación de embriones financiada federalmente. Sería irresponsable que HHS llevara a cabo y condonara la investigación con células madre embrionarias humanas sin discernir primero la condición de estas células. Su uso en cualquier investigación en el cual podrían ser convertidas en embriones humanos debería ser prohibido igualmente.

Existen métodos de reparación y regeneración de tejido humano que no requieren la destrucción de embriones humanos

Si bien los proponentes de la investigación con células madre embrionarias humanas presionan agresivamente a favor del financiamiento gubernamental de la investigación que requiere la destrucción de embriones humanos, hay métodos alternativos para reparar y regenerar tejido humano que hacen que este tipo de enfoque sea innecesario para el progreso médico.

Por ejemplo, una fuente prometedora de células madre más maduras para el tratamiento de enfermedades son las células madre hematopoyéticas (productoras de células sanguíneas) de la médula ósea, o aun de la placenta o el cordón umbilical, en nacimientos vivos. Estas células se usan ampliamente en el tratamiento del cáncer y en la investigación del tratamiento de la leucemia y otras enfermedades.50 Experimentos recientes han indicado que su versatilidad es aún mayor que la que se pensaba en un tiempo. Por ejemplo, dado el entorno adecuado, las células de la médula ósea pueden ser usadas para regenerar tejido muscular, lo cual abre toda una nueva línea de terapias potenciales para las distrofias musculares.51 En abril de 1999, se anunciaron nuevos avances en el aislamiento de células mesenquimales de la médula ósea, dirigiéndolas para que produzcan grasa, cartílago y tejido óseo.52 Los expertos en la investigación de células madre creen que estas células podrán permitir el reemplazo de tejido en pacientes que sufren de cáncer, osteoporosis, enfermedad dental o lesiones.53

Una nueva y tremendamente prometedora fuente de células madre más maduras es la médula ósea fetal, una fuente que es varias veces más efectiva que la médula ósea adulta y la sangre del cordón umbilical.54 Aparentemente las células de la médula ósea fetal no provocan reacciones inmunológicas en el mismo grado que las células de adultos o aun de bebés recién nacidos. Esto se cumple sea que el niño no nacido sea el donante o el recipiente; es decir, la células fetales pueden ser usadas para tratar a adultos, o las células de la médula ósea de un adulto pueden ser usadas para tratar a un niño en el útero, sin el riesgo habitual de reacciones inmunológicas dañinas.55 Dichas células no necesitarían ser derivadas de fetos que fueron abortados intencionalmente, sino que podrían obtenerse, en cambio, de fetos abortados espontáneamente o bebés nacidos muertos.56

En 1999 se hicieron progresos sin precedentes también en el aislamiento y cultivo de células madre neurales de tejido nervioso humano vivo, y aun de cadáveres adultos. Este tipo de avances hacen que sea bastante posible que el tratamiento de enfermedades neurales, como el Parkinson y el Alzheimer, así como las lesiones de la espina dorsal, no dependan de la investigación destructiva de embriones.57

Afirmaciones anteriores de que las células madre son las únicas capaces de "autorenovación" y crecimiento indefinido pueden verse ahora como prematuras también. Por ejemplo, los científicos han aislado una enzima, la telomerasa, que podría permitir que los tejidos humanos crezcan casi indefinidamente. Si bien esta enzima ha sido vinculada con el desarrollo del cáncer, los investigadores han podido usarla de una forma controlada para "inmortalizar" tejido útil sin producir crecimientos cancerosos u otros efectos colaterales dañinos. Por lo tanto, los cultivos de células madre no embrionarias pueden ser inducidos a crecer y desarrollarse casi indefinidamente para el uso clínico.58

Uno de los avances más apasionantes en la investigación con células madre es el anuncio en enero de 1999 de que investigadores canadienses e italianos lograron producir nuevas células sanguíneas a partir de células madre neurales tomadas de un ratón adulto.59 Hasta hace poco, se creía que las células madre adultas eran capaces de producir sólo un tipo específico de célula. Por ejemplo, una célula madre neural podría desarrollarse sólo en células que pertenecen al sistema nervioso. Los investigadores creían que sólo las células embrionarias retenían la capacidad de formar todo tipo de tejido en el cuerpo humano. Sin embargo, si células madre tomadas de pacientes adultos pueden producir células y tejidos capaces de funcionar dentro de sistemas completamente diferentes, el tejido cerebral nuevo que se necesita para tratar a un paciente con la enfermedad de Parkinson, por ejemplo, podría ser generado a partir de células madre sanguíneas derivadas de la médula ósea del paciente. A la inversa, las células madre neurales podrían usarse para producir sangre y médula ósea necesarios. El uso de las propias células madre del paciente soslayaría uno de los principales obstáculos que plantea el uso de las células madre embrionarias, a saber, el peligro de que el tejido tomado de otro individuo sea rechazado al ser transplantado a un paciente.60 Por lo tanto, al comentar sobre este hallazgo, el British Medical Journal señaló, el 30 de enero de 1999, que el uso de células madre embrionarias "podrá ser eclipsado pronto por las células madre adultas más fácilmente disponibles y menos polémicas".61 Teniendo en cuenta que la función de las células madre adultas fue convertida sin que las células tuvieran que pasar primero por una etapa embrionaria, el uso de dichas células no estaría sujeto a las objeciones éticas y legales planteadas por el uso de células madre embrionarias humanas.62 El director de NIH ha señalado que la evidencia de que las células madre adultas pueden asumir diferentes funciones ha surgido sólo de estudios en ratones. Sin embargo, su propia afirmación de que la investigación con células madre embrionarias humanas puede producir tratamientos para la diabetes y otras enfermedades está basada también exclusivamente en el éxito experimental en ratones.

Un enfoque de la regeneración de tejidos que no depende para nada de las células madre sino de la terapia génica en células somáticas ya está en uso como tratamiento experimental. Un gen que controla la producción de factores de crecimiento puede ser inyectado directamente en las propias células del paciente, con el resultado de que se desarrollarán nuevos vasos sanguíneos. En las primeras pruebas, este tipo de terapia salvó las piernas de pacientes que, de otra forma, habrían sufrido una amputación.63 Se informó en enero de 1999 que la técnica ha generado nuevos vasos sanguíneos en el corazón humano y ha mejorado la condición de 19 pacientes entre 20 con vasos sanguíneos cardíacos obstruidos.64 Estos factores de crecimiento están siendo explorados ahora como un medio para hacer crecer nuevos órganos y tejidos de muchos tipos.

Los recientes avances mencionados anteriormente sugieren que ni siquiera es necesario obtener células madre destruyendo embriones humanos a fin de tratar una enfermedad. Una cantidad creciente de investigadores cree que las células madre adultas podrán ser usadas pronto para desarrollar tratamientos para afecciones como el cáncer, trastornos inmunológicos, lesiones ortopédicas, insuficiencia cardíaca congestiva y enfermedades degenerativas. Estos investigadores están trabajando para desarrollar la investigación en células madre adultas antes que embrionarias.65 A la luz de estos prometedores avances científicos, instamos al Congreso a brindar financiamiento federal para el desarrollo de métodos para reparar y regenerar tejido humano que no requieran la destrucción de vida humana embrionaria. Sin embargo, aun cuando dichos métodos no demuestren ser tan valiosos en el tratamiento de enfermedades como las células madre embrionarias, el uso de estos últimos en nombre del progreso médico sigue sin ser legalmente ni éticamente justificable por las razones indicadas en este documento.

Conclusión

Creemos que un análisis de las cuestiones legales, éticas y científicas asociadas con la investigación con células madre embrionarias humanas lleva a la conclusión de que el uso de fondos federales para apoyar cualquier investigación de este tipo que requiere la destrucción de embriones humanos está, y deberá seguir estando, prohibido por ley. Por lo tanto, apelamos al Congreso para que (1) mantenga la prohibición actual contra la investigación dañina financiada federalmente con embriones humanos y haga explícita su aplicación a la investigación con células madre que requiere la destrucción de embriones humanos, y (2) provea financiación federal para el desarrollo de tratamientos alternativos que no requieran la destrucción de vida humana embrionaria. Si algo puede obtenerse de las crueles atrocidades cometidas por seres humanos en el último siglo y medio es la lección de que la devaluación utilitaria de un grupo de seres humanos para el supuesto beneficio de otros es un precio que simplemente no podemos pagar. CBHD

Para más información, visite <www.stemcellresearch.org>


1 Declaración de Harold Varmus, M.D., Director de los Institutos Nacionales de Salud ante la Subcomisión de Asignaciones para Trabajo, Servicios de Salud y Humanos, Educación y Agencias Relacionadas del Senado, 26 de enero de 1999.

2 Comisión Asesora Nacional sobre Bioética (NBAC) Draft Report; May 6, 1999.

3 Ver, por ejemplo, Mark Pittenger et al., "Multilineage potential of adult human mesenchymal stem cells," Science 284:143-147, April 2, 1999; Deborah Josefson, "Adult stem cells may be redefinable," British Medical Journal 318:282, January 30, 1999; L. Johannes, "Adult stem cells have advantage battling disease," Wall Street Journal, April 13, 1999, p. B1; P. Rubenstein et al., "Outcomes among 562 recipients of placental-blood transplants from unrelated donors," New England Journal of Medicine 339:1565-1577, November 26, 1998; C.R.R. Bjornson et al., "Turning brain into blood: a hematopoietic fate adopted by adult neural stem cells in vivo," Science 283:534-536, January 22, 1999.

4 Michael Shamblott et al., "Derivation of pluripotent stem cells from cultured human primordial germ cells," PNAS 95:13726-13731, November 1998; James Thomson et al., "Embryonic stem cell lines derived from human blastocysts," Science 282:1145-1147, November 6, 1998.

5 Shannon Brownlee, "Heartbeats in a dish: Researchers grow cells that form the basis of human life," U.S. News & World Report, November 6, 1998.

6 "Cell success has huge potential," BBC News: Science/Technology, November 5, 1998.

7 Warren T. Reich (ed.), 5 Encyclopedia of Bioethics, rev. ed., (New York: Macmillan, 1995), 2763; World Medical Association, Declaration of Geneva (1948), reimpreso en 5 Encyclopedia of Bioethics (Warren T. Reich, ed., rev. ed., 1995), pp. 2646-2647; World Medical Association, Declaration of Helsinki (rev. ed., 1989), reimpreso en 5 Encyclopedia of Bioethics (Warren T. Reich, ed., rev. ed., 1995), p. 2766; United States v. Brandt (The Medical Case), 2 Trials of War Criminals before the Nuremburg Military Tribunals Under Control Council Law No. 10, at 181-82 (1949).

8 Mark David Hall, The Political and Legal Philosophy of James Wilson 1742-1798(Columbia, MO: Univ. of Missouri Press), 1997.

9 La Declaración de la Independencia.

10 Ver en general 40 Am. Jur. 2d Homicide (2nd ed., 1999). Ver también Clarke D. Forsythe, "Homicide of the Unborn Child: The Born Alive Rule and other Legal Anachronisms,"Valporaiso University Law Review 21:563, 1987; Clarke D. Forsythe, "Human Cloning and the Constitution," Valporaiso University Law Review 32:469, 483-513, 1998.

11 Ver, por ejemplo, La. Rev. Stat. Tit. 14 § 87.2; Mass. Gen. Laws ch. 112 § 12J(a); Mich. Comp. Laws § 333.2685; Minn. Stat. § 145.422; N.D. Cent. Code § 14-02,2-01; Pa. Cons. Stat. Tit. 18 § 3216; R.I. Gen. Laws § 11-54-1(a); Utah Code Ann. § 76-7-310. Massachusetts, Michigan, Minnesota, New Hampshire, North Dakota y Pennsylvania tienen todos leyes que protegen específicamente a los embriones humanos vulnerables de la experimentación dañina.

12 James Thomson et al., "Embryonic stem cell lines derived from human blastocysts," Science282:1145-1147, 1998.

13 Sección 511 del proyecto de ley de Trabajo/HHS de asignaciones para el año fiscal 1999, promulgado como parte de la Ley Pública 105-277, Omnibus Consolidated and Emergency Supplemental Appropriations Act for Fiscal Year 1999.

14 Declaración de Harold Varmus, M.D., Director de los Institutos Nacionales de Salud ante la Subcomisión de Asignaciones para Trabajo, Servicios de Salud y Humanos, Educación y Agencias Relacionadas del Senado, 26 de enero de 1999.

15 Ibid.

16 Comisión Asesora Nacional en Bioética (NBAC) Draft Report; May 6, 1999.

17 Declaración de Harold Varmus, M.D., Director de los Institutos Nacionales de Salud ante la Subcomisión de Asignaciones para Trabajo, Servicios de Salud y Humanos, Educación y Agencias Relacionadas del Senado, 26 de enero de 1999.; Comisión Asesora Nacional sobre Bioética (NBAC) Draft Report; May 6, 1999.

18 Sección 511 del proyecto de ley de Trabajo/HHS de asignaciones para el año fiscal 1999, promulgado como parte de la Ley Pública 105-277, Omnibus Consolidated and Emergency Supplemental Appropriations Act for Fiscal Year 1999.

19 Carta del Congreso oponiéndose a la experimentación con células madre embrionarias humanas enviada a las Secretaria de HHS, Donna Shalala, el 11 de febrero de 1999.

20 Ver 45 CFR § 46.201 et seq., basado mayormente en la Comisión Nacional para la Protección de Sujetos Humanos de la Investigación Biomédica y del Comportamiento,Research on the Fetus: Report and Recommendations (Washington, D.C.), 1975 (reimpreso en 40 Fed. Reg. 33526 [1975]).

21 HEW Support of Human In Vitro Fertilization and Embryo Transfer: Report of the Ethics Advisory Board, 44 Fed. Reg. 35033-58 (June 18, 1979) at 35055-8.

22 Ver sección 121(c) de NIH Revitalization Act of 1993, Public Law 103-43, rescindiendo 45 CFR § 46.204(d).

23 National Institutes of Health, Report of the Human Embryo Research Panel (Bethesda, MD: NIH), 1994.

24 Declaración del Presidente, 2 de diciembre de 1994 (Casa Blanca: Oficina del Secretario de Prensa).

25 Public Law 104-99, Title I, §128, 110 Stat. 26, 34 (1996).

26 42 USC § 289g-1(b)(2).

27 Declaración de Harold Varmus, M.D., Director de los Institutos Nacionales de Salud ante la Subcomisión de Asignaciones para Trabajo, Servicios de Salud y Humanos, Educación y Agencias Relacionadas del Senado, 2 de diciembre de 1998.

28 National Institutes of Health, Report of the Human Embryo Research Panel (Bethesda, MD: NIH), 1994.

29 Roe et al. v. Wade, District Attorney of Dallas County, 410 U.S. 113, January 22, 1973. Apelación de la Corte de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de Texas, no. 70-18. Argumentado el 13 de diciembre de 1971-Reargumentado el 11 de octubre de 1972-Decidido el 22 de enero de 1973.

30 Webster v. Reproductive Health Services, 492 U.S. 490 (1989).

31 Una encuesta nacional de Tarrance en 1995 mostró un 18% de apoyo para usar dólares de impuestos para experimentos que involucraran la destrucción o la eliminación de embriones humanos vivos en las primeras dos semanas del desarrollo. Setenta y cuatro por ciento de los estadounidenses en la encuesta se opusieron a dicha financiación, con 64% fuertemente opuestos. (Boletín de prensa: "Poll Shows Strong Opposition to Embryo Research Funding," United States Catholic Conference, July 25, 1995).

32 Ver testimonio y documentación provistos por Lori Andrews, J.D. al Panel de Investigación sobre el Embrión Humano de NIH, 3 de febrero de 1994. Lori Andrews menciona diez estados cuyas leyes sobre la investigación fetal prohíben en general los experimentos con embriones humanos fuera del útero: Louisiana, Maine, Massachusetts, Michigan, Minnesota, New Hampshire, North Dakota, Pennsylvania, Rhode Island y Utah.

33 Ver, por ejemplo, Bruce M. Carlson, "Introduction to the Developing Human" en Human Embryology and Developmental Biology (St. Louis: Mosby), 1994.

34 R. Warwick, Nomina Anatomica, 3rd ed. (Edinburgh: Churchill Livingstone), 1989 [la 6ta ed. de Nomina Anatomica incluye la norma internacional para la terminología científicamente correcta en embriología humana]; Ronan O'Rahilly and Fabiola Muller,Human Embryology and Teratology (New York: Wiley-Liss), 1992; William J. Larsen,Human Embryology (New York: Churchill Livingstone), 1993; Bruce M. Carlson, Human Embryology and Developmental Biology (St. Louis: Mosby), 1994; Keith L. Moore and T.V.N. Persaud, The Developing Human: Clinically Oriented Embryology, 6th ed. (Philadelphia: W.B. Saunders Co.), 1998; Bradley Patten, Human Embryology, 3rd ed. (New York: McGraw-Hill), 1968. Stedman's Medical Dictionary (Baltimore: Williams and Wilkens), 1990.

35 Clifford Grobstein, "External human fertilization," Scientific American 240:57-67, 1979; Clifford Grobstein, Science and the Unborn: Choosing Human Futures (New York: Basic Books), 1988.

36 Ronan O'Rahilly and Fabiola Muller, Human Embryology and Teratology, 2nd ed. (New York: Wiley-Liss), 1992 (op.cit.): "El término mal definido e impreciso de preembrión … no se usa en este libro" (p.55). En la 2ª edición de 1996 de este texto, O'Rahilly y Muller repiten este rechazo basados en el hecho de que el término está "mal definido", "es impreciso", "no está justificado" y "es equívoco" (p.81); Ver también C. Ward Kischer, "The big lie in human embryology: the case of the preembryo," Linacre Quarterly (en la imprenta).

37 National Institutes of Health: Report of the Human Embryo Research Panel (Bethesda, MD: NIH), November 1994.

38 National Bioethics Advisory Commission, Cloning Human Beings (Rockville, MD), June 1997.

39 Ibid.

40 The Ramsey Colloquium, que está auspiciado por el Instituto de Religión y Vida Pública, es un grupo de teólogos, filósofos y eruditos judíos y cristianos que se reúne periódicamente para considerar cuestiones de ética, religión y vida pública. Toma su nombre del distinguido eticista Paul Ramsey (1913-1988).

41 David Brion Davis, The Problem of Slavery in Western Culture (Ithaca, NY: Cornell Univ. Press), 1966.

42 George J. Annas and Michael A. Grodin (eds.), The Nazi Doctors and the Nuremberg Code: Human Rights in Human Experimentation (New York: Oxford Univ. Press), 1992.

43 Ronald Munson, "Medical Experimentation and Informed Consent" in Intervention and Reflection: Basic Issues in Medical Ethics, 5th ed. (New York: Wadsworth Publishing Co.), 1996, pp. 323-325.

44 James Jones, Bad Blood: The Tuskegee Syphilis Experiment (New York: Free Press), 1981.

45 The Center for Mental Health Services: Protection and Advocacy Program for Individuals with Mental Illness (Rockville, MD); WebSite: www.mentalhealth.org.

46 Robert P. Lanza et al., "Science over politics," Science 283:1849, March 19, 1999.

47 Harriet S. Rabb, General Counsel of the U.S. Dept. of Health and Human Services (HHS), Memo a Harold Varmus indicando la opinión legal con relación al financiamiento federal para la investigación que involucra células madre humanas pluripotentes, 15 de enero de 1999.

48 Michael J. Shamblott et al., "Derivation of pluripotent stem cells from cultured human primordial germ cells," Proceedings of the National Academy of Sciences 95:13726-13731, November 1998.

49 Andras Nagy et al., "Derivation of completely cell-culture-derived mice from early-passage stem cells," Proceedings of the National Academy of Science 90:8424-8428, September 1993.

50 P. Rubenstein et al., "Outcomes among 562 recipients of placental-blood transplants from unrelated donors," New England Journal of Medicine 339:1565-1577, November 26, 1998.

51 Elizabeth Pennisi, "Bone marrow cells may provide muscle power," Science 279:1456, March 6, 1998.

52 Mark F. Pittenger et al., "Multilineage potential of adult human mesenchymal stem cells,"Science 284:143-47, April 2, 1999.

53 Paul Recer, "Chicken, egg or stem cell? Scientists find master cell for building body parts,"The Associated Press, April 1, 1998.

54 Jennifer Rothacker, " Fetal marrow transplants promising against disease," Detroit News, May 4, 1997.

55 Jack Goldberg, "Fetal stem cell therapy" in Embryonic Medicine and Therapy, ed. E. Jauniaux, et al. (New York: Oxford University Press), 1997.

56 Maria Michejda et al., "Comparative study of hemapoietic precursors from fetal and adult bone marrow: utilization of stem cells derived from miscarriages," Fetal Diagnosis Therapy 11:373-82, September 4, 1996.

57 Mark Moran, "For cell transplants, is one brain better than two?" American Medical News,May 3, 1999; Eric D. Laywell, "Multipotent neurospheres can be derived from forebrain subependymal zone and spinal cord of adult mice after protracted postmortem intervals,"Experimental Neurology 156 (2):430-3, April 1999; Paul Recer, "Stem cells may restore neurons," The Associated Press, June 8, 1999.

58 Carmela P. Morales et al., "Absence of cancer-associated changes in human fibroblasts immortalized with telomerase," Nature Genetics 21:115-18, January 1999.

59 Christopher R.R. Bjornson et al., "Turning brain into blood: a hematopoietic fate adopted by adult neural stem cells in vivo," Science 283:534-37, January 22, 1999.

60 Ibid.

61Deborah Josefson, "Adult stem cells may be redefinable," British Medical Journal 318:282, January 30, 1999.

62 Christopher R.R. Bjornson et al. "Turning brain into blood: A hematopoietic fate adopted by adult neural stem cells in vivo," Science 283:534-37, January 22, 1999.

63 Iris Baumgartner et al., "Constitutive expression of phVEGF-165 after intramuscular gene transfer promotes collateral vessel development in patients with critical limb ischemia,"Circulation 97:1114-1123, March 31, 1998.

64 Maggie Fox, "Gene therapy used to treat patients who have angina: New blood vessels grown on heart," Washington Times, January 31, 1999, p.D8.

65 Ricki Lewis, "Human mesenchyma stem cells differentiate in the lab," The Scientist 13:1ff, April 12, 1999.